viernes, 10 de marzo de 2017

EXTREMOS Y CONTENCIONES



Dónde están aquellos geniales paladines
de la dictadura proletaria,
que filtraban cada una de mis sombras
exigiéndome la vida en cada meta.

Tejían en torno mío
aquellas reuniones afligidas
donde calcinaban mi cerebro
y hacían la fiebre de mis ojos
mientras un mineral extraño delimitaba,
cual mandato divino, mis fronteras y posibles.

Qué flaqueza aquella de las contenciones
torciendo mis sostenes ideológicos
que se maceraban en una zona de silencios
burbujeantes entre viejas dudas
y nuevas confusiones sombreadas de infortunios.

Faltó fraternidad y lucidez,
en tiempos de concordia,
para que no proliferaran las dobleces
que extinguen los principios éticos.
Lo victimario, que se oculta en los dogmas,
impuso su órbita severa
y nada pudo ser amigable
fuera de su torbellino.

Pichy

2 comentarios:

  1. ¡Qué pena! ¡Cuánta verdad dices en tan pocas palabras!

    Qué compleja es la mente humana que es capaz de hacer creer a uno que podemos ser salvadores del mundo, mientras otros creen tener licencia para matar, dictar, ordenar, capitalizar, atacar, conquistar, mandar y organizar el caos. Ni Cristo pudo salvar el mundo...las almas...¡qué sabe nadie!

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  2. Sí, es una pena; pero es mucha realidad y en está escrito desnudandome, con toda sinceridad.

    Lo que me queda una gran duda: UDs ven en esto un poema o solo una descarga emocional o un panfleto?
    Pídoles se pronuncien al respecto de esto último, con la máxima sinceridad que les sea posible.

    Gracias, amigo. Abrazos

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