viernes, 22 de junio de 2018

ALGUNA VEZ



Alguna vez me ha pasado
que he sentido el peso de lo que me pasa.

He sentido la sombra estelar de los días claros
con amorfas siluetas de pretéritos amores.

Pasé de paso por los andenes
y nunca llegó el tren que esperaba.

Batee como un vate
buscando en las palabras el ritmo semántico,
y, alguna vez, por casualidad,
he dado con el quid de algún verso claro.

Me ha pasado alguna vez
que he querido ser feliz, y no pude,
otras, sin pedir permiso a nadie, lo he sido.

© Luis Vargas Alejo

jueves, 14 de junio de 2018

LA CATEDRAL DE GRANADA


Esta es la parte este de  La Catedral de Granada- dibujo a lápiz y a mano alzada realizada en un momento en que el rezo y el llanto era una misma cosa.

Que Blogger os conserve las huellas que vais pisando.

lunes, 11 de junio de 2018

SI LOGRO LA INSPIRACIÓN


El sublime estado, que conjeturo,
es ése que no consigues citarme.

Mi mundo experimenta
consternación y deleite
tránsitos y laberintos
libaciones y sinfines.

Si logro materializar la inspiración
disfrutaré
bautizando lo desconocido,
sabré cantar las pasiones
y engalanar las irreverencias
sin hacer beneplácitos
a los doctos paladines
de la lengua hispana,
sin sacrificar mi ingenio.

Sálvese la poesía
de la fabla empalagosa,
donde los cisnes y las pupilas
mueren.

Pichy

jueves, 7 de junio de 2018

A ver si llega esto al correo

Buenos dias

LA MÁQUINA



A la máquina que maquina
los enlaces poéticos
le ha entrado un spam.

Se han desviado los envios
a puertos de montaña
borrando los puntos
kilométricos
que unian los hemisferios
y el ecuador.

Ladrones sin arrobas,
remitentes sin dirección,
páginas sin hojas,
huellas sin lluvia.

Solo queda una senda a medio camino
y no hay indio que entienda
los algoritmos cifrados
de las señales de humo.

S.O.S. los poemas se esfuman
sin pipa de la paz.

Begoña M. Bermejo

martes, 5 de junio de 2018

MI PRIMO

Mi primo_ dibujo a lápiz de Luis Vargas

En esta pecera no se nada

En esta pecera no se nada

No logro Ataviar el léxico con morfemas
que modifiquen el dolor humano
cuando indago en el sueño y el alma

Dejarlo en manos del abandono
suscita los temores a desaparecer,
como un mal truco de escapismo
que se atraganta con las llaves.

Siempre he tenido fobia
a cerrar las puertas: el oxígeno
está condicionado.

¿Qué es eso de que la poesía salva?

Begoña Martínez

lunes, 4 de junio de 2018

LOS VEGETALES Y LAS FLORES

Me pregunto
porque escribo aquí
si a nadie le importa un pimiento
y como de vegetales se trata
esto tiene tomate.

Ayer pelando una cebolla
lloré sin razón aparente
y según le iba quitando las catáfilas
llegué al corazón
y aquí sí lloré de verdad.

Me fuí al balcón
cogí una margarita
y empecé a deshojarla:
no, sí, no, sí, no, sí, no.

© Luis Vargas Alejo


domingo, 3 de junio de 2018

Mi primer bajorelieve tallado en madera de pino
(si no soy yo, puede ser mi primo ¿o no?

¿Y EN OTRA GALAXIA?



Maestro
¿es verdad que los límites de la luz
está en el comienzo de las sombras
o son las sombras las que están
en la frontera de la luz?

¿Acaso la razón se ofusca y desvaría
cuando el dominio de los apagones
impide ver con claridad los contornos,
las lindes, los jardines, la verdad y la mentira
el amor, el desamor, la paz y la guerra
o el fracaso evolutivo de la humanidad?

¿Será el recuerdo de la historia
lo que nos hace tener añoranzas,
nos convierte en solitarios, egoístas,
prepotentes, egocéntricos,
sin creer en nada ni en nadie
después de las crisis desoladoras
que nos despojan de todo derecho
y bienestar social?

Maestro
¿es este sin vivir una revolución, una evolución,
una involución,
o un avance inesperado que nos hiela la sangre
y nos licúa como el hielo que se derrama del polo
por el calentamiento global de la injusticia?

Maestro
¿Habrá en otra galaxia
gente peor o mejor que nosotros?

© Luis Vargas Alejo

jueves, 31 de mayo de 2018

EN LOS MÁS ALTO DEL MUNDO


Bild acababa de subir al Everest y se vio en lo más alto del mundo. Y se dijo:
-casi puedo tocar el cielo con la mano. Los de abajo parecen hormiguitas y todos están a mi pies.
Descendió y se dio una buena comilona celebrando con amigos su aventura y su subida a lo más alto del Mundo. Y un Sherpa le preguntó:
-¿Cómo se siente ahora?
- Muy importante y grande, respondió.
-Bien pues le llevaremos hasta nuestro pueblo en el valle de Khumbu y desde allí podrá marchar a su ciudad natal donde podrá contar y presumir de su proeza nepalí.
Bajaron hasta el poblado de casas escaqueadas en la montaña donde le esperaba un helicóptero para volver a Europa.
El Helicóptero llegó a la ciudad de los rascacielos y aterrizó en el monstruoso Binkibinki de 133 pisos donde vivía el bueno de Bild.
Se bajo, dio las gracias y se dispuso a bajar en el ascensor hasta su apartamento en la tercera planta. Dio al botón de bajada y el aparato empezó a bajar a una velocidad constante y rápida. El 90... el 33...el 15...¡el 3!...pero el descensor no paró y siguió bajando y bajando hasta llegar a lo más hondo del Mundo. Y paró. Abrió las puertas y una voz aterciopelado, dijo: "última planta, que pase buen día"
Bild se bajó atónito y gritó:
¡pero a dónde me has bajado descensor!
Y una voz de ultratumba le contestó:
-estás en lo más bajo del Mundo. ¿Que sientes ahora? tú que te creías tan importante y tan grande.
- pues la verdad es que me siento muy pequeño y algo desilusionado. Pero déjame de tonterías y llévame a mi apartamento. No quiero estar aquí.
-Todo lo que sube baja. Le dijo la voz. Y en lo más alto no se puede estar siempre porque ahí solo está Dios y tu eres un simple mortal.
-Pero qué tontería me dices. Yo solo estaba contento de llegar a lo más alto y quería contárselo a mi familia y mis amigos.
- Ah, sí, pero no te acuerdas de los tres sherpas que murieron en la escalada por acompañarte, ni de sus familias. Tampoco te importó el dinero que gastaste en mulas, viandas, bombonas de oxígeno, helicópteros y demás equipo con cuyo gasto podrías haber dado de comer a todo un pueblo indigente y no te importó nada de eso. Solo querías estar en lo más alto a costa de lo que fuere. Pues bien. ahora estás en lo más bajo. ¿Qué vas a hacer ahora?
- No sé, ¡quiero salir de aquí! ¡me angustia, pues estoy acostumbrado a mi apartamento de lujo, a mi trabajo como tesorero de mi partido político y a mi vida relajada y con toda clase de placeres. Aquí no me siento bien¡
-¿Ah, no? ¿Te has fijado cómo vive el 98% del resto de los humanos en el Mundo?
- A mi no me importa como vivan los demás.
-Pues eso. Como no te importa vas a vivir un tiempo en la Tierra Media y tendrás que ingeniártelas para vivir con tus propias manos, sin lujos. Comiendo lo que tu labres, pasando calor o frío y toda clase de calamidades que pasan los demás humanos.
-Ah, no. Yo no soy ni quiero ser como los demás...
Y al decir eso, despertó asustado y sudando por los cuatro costados de su cuerpo y pensó:
-Esto ha sido una pesadilla, pero... ¡esta no es mi cama, ni mi casa y las ropas lujosas que había en el armario no están.
Y la voz le dije: ¡Bienvenido a la realidad, amigo! Ahora vete a la obra, trabaja como todo el mundo, consigue alimentar a tu familia y llegar a final de mes y si quieres sentirte tan alto como cuando estabas en la cumbre del Everest, ama a tu prójimo y no engañes a nadie robando lo que es de todo. Que pases buen día.
© Luis Vargas Alejo

LA TOBILLERA

 
Cuantas veces se me ha torcido el tobillo
por no llevar tobillera
y he cojeado con dolor extremo
subiendo a rastras la cuesta, intentando
que no se notara.

Cuantas veces quise escribir un poema
sangrándome una herida
como incisión a corazón abierto
y he maldecido las palabras de amor
que fueron, de tan primorosas, inciertas.

Cuantas veces he rodado
entre versos cenicientos, malgastados,
pisando un camino agreste
que partía en dos mitades
un campo terroso y en barbecho.

Qué duro el sentimiento, qué tremenda
la emoción, cuando el desencanto acude
a los verbos de un poema
que puestos del revés, del derecho, a contrapelo,
no encajan en tu corazón y no riegan tu alma.

Cuantas veces he visto correr el agua de la fuente,
tener sed
y no poder saciarla, por aquel muro de piedra,
por aquella alambrada que me hizo caer
y romperme el tobillo, sin tobillera.

© Luis Vargas Alejo

LUVARKUS


Te fuiste lejos
y se truncó mi vida
partida en dos.

Lo de antes pasa
lo de después, veremos:
canto lejano.

Como el chaflán
donde juntan recuerdos
girasoles luz.

Cuando llovizna,
la esquina azul se queda
mojada y sola.

Dulce camino
con sombras de abedul.
Canción de ayer

© Luis Vargas Alejo