martes, 14 de marzo de 2017

Tiempo de héroes


Cuesta delegar la derrota a la pluma
cuando buscas alcanzar el vuelo
en pleno campo de batalla
bajo el punto de mira de un kalashnicov
dirigido a la sien.

Solo son balas,
los héroes
nunca son abatidos
-serigrafio en mis adentros
mientras las acciones caen
como cuentas cuánticas
y metralla logarítmica-

Agacho la cabeza.
Espero.
Sigo a la espera.
Y cuando se aproxima la puntada,
la suerte de la piedad lanza un órdago
o las barbas de Barrabás -según se mire-
Y como gato escaldado
me escabullo entre la maleza.

Pocas veces se sale airoso...
mañana volveré con remiendos
en la capa.

Begoña M. Bermejo

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho este poema, amiga. Lo encuentro bien logrado. Me discursa muy bien.
    te felicito.

    Beso

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  2. Es un poema desesperado del que huye hacia delante, según se mire. Nosotros fuimos héroes de la poesía y fuimos abatidos. A nadie le interesa realmente ni la pluma, ni el papel, solo el cetme -que yo no se decir kalasnikov y digo cetme que es más español- Buen poema, pardiez

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