domingo, 26 de junio de 2016

LOS BACHES QUE NO VEMOS




Una especie de cascada de agua seca
se nos viene encima cada día
sin darnos cuenta que nos moja
aunque nos esté empapando.

Un tornado inmenso visto desde lejos
que creemos que no va a pasar por nuestra casa
y ocupamos el tiempo en hacerle fotos
como si quisiéramos romper una paradoja
con un cuchillo.

Y es que nos parece que vamos a vivir 400 años
y todo lo queremos a lo grande sin medida justa,
acumulamos vientos en bolsas de plástico
esperando respirar mejor mañana
mientras que, hoy, nos ahogamos.

Grandes monumentos, grandes pensadores,
enormes economías y tremendas acciones e ideas
nos parecen siempre pequeñeces. Queremos más.

¿De qué sirve una autopista que recorra el mundo
de parte a parte
si está saturadísima de baches?

© Luis Vargas Alejo