lunes, 12 de septiembre de 2016

¡SOCORRO!



Vengo aquí a relajarme
presto a no pensar en poesía.

Como árbol de pie y brazos extendidos
le dejo al aire que mueva mis versos
y que, hoja a hoja, limpie mi insolencia.

Esta es mi casa, mi senda,
abierta,
libre,
sin esquemas,
sin ventanas,
viento fresco,
y algún que otro bisbiseo
del pájaro bisbita.

Vengo aquí a relajarme
sin radio, ni piano, ni bar.

© Luis Vargas Alejo