domingo, 8 de enero de 2017

QUISIMOS SER POETAS

Quisimos romper las barreras de la poesía
y nos chocamos contra el muro.
Soñábamos en versos de cordura
y nos volvimos locos.

Cantamos en silencio en las esquinas,
en el Metro, en los bares, en los pliegues de la luz,
y fuimos rapsodas en las sombra:
poetas de edición libre.

Nos instalamos en Internet
e intentamos hacer una revolución inútil,
porque no cambiamos nada,
a nadie le interesó verdaderamente el amor
la empatía o el gozo de ver el mundo
de color azul.

Caminamos por la Senda a trompicones
y la gente huyó sobre sus pasos,
prefirió quedarse en el laberinto
de las tonterías de Facebook,
con fotos familiares  y juegos de azar.

Y como siempre, el egocentrismo,
la lucha por el poder, la crisis, le égida
de los pueblos que sufren y lloran,
la escasez de bienestar social
o la muerte a bombazos, nos llevó
a la impotencia de seguir siendo
poetas.

Como buenos idealistas, no nos dimos cuenta
que lo que domina el Mundo es el materialismo,
la confusión, los tesoros de Alibabá y la teoría
de la conspiración.

La ausencia de poesía, es el resultado
del fracaso de la convivencia del ser humano
y los festones de la globalización.

© Luis Vargas Alejo