jueves, 12 de mayo de 2016

EL MÓVIL/CELULAR

Se va haciendo una costumbre
ir hablando por la calle por un móvil
-celular o walkie talkie que da igual-
y mire usted por donde
que a muchos no les hace falta
frecuencias electromagnéticas
para comunicar, porque chillan tanto
que se les puede oír
desde cualquier rincón del planeta
sin conexión celular.

Y van hablando de cosas intranscendentes 
como mensajes para bobos caprichosos
preguntan por la familia, por el novio,
por el clima, por la vecina de enfrente
y cuentan que se compraron ayer
lencería fina,
en definitiva nada importante,
pero se absortan tanto con interés gradiente
que alguno se ha lesionado con una farola
y a otros les ha atropellado un coche.

Hablan durante tanto tiempo y horas seguidas
que les entra la pataleta cuando se les acaba
la batería y ya ni escuchan ni emiten nada
y terminan pensando que no son nadie.

¡Señores, qué invento! solo sirve
para pasar el rato, ya que en esta sociedad
escasea el trabajo, la gente se aburre mucho
y piensan que tener muchos contactos
alegran "las penas mías"
pero yo creo que sirven, para volverse loco.

© Luis Vargas Alejo