sábado, 14 de mayo de 2016

La Hora



Cuerpos deformados,
 enflaquecidos, huecos.


 Miradas enajenadas,
uniendo locura y desatino
 en la macabra melodía
 que marca la batuta sonriente
 mientras la lira, agónica,
se desdobla sin mirar el compás,
 sumida en la catarsis de su pesadilla.


Huir, tal vez, a través del arte,
de ese esperpéntico horizonte
velado, oscuro, frío, muerto,
 corroído por la lluvia ácida,
 como un último acto de amor,
 bondad, arrepentimiento,
sentimiento y belleza... 


Banal expiación.

Acomodan sus silencios
al rumor de las olas
en la orilla de un mar en calma,
-símbolo y fuente de vida-
esperanzas que ahogan sus resquicios 
trastornadas,unidas, distantes.

Supervivientes deprimidas
 de la definitiva guerra.

Solitarias,
extravagantes,
despiden al mundo
con tristes sinfonías.

Extinción absoluta.

Auto-expulsión del  Paraíso
aspirando su propia esterilidad.

Apocalipsis irónico de la estupidez
escenificando su última pieza
ante el irremediable telón final.

 Llegó "La Hora".


 Nieves Merino Guerra
Canarias - España
 12 de mayo de 2016