sábado, 2 de abril de 2016

DIVORCIO

Suena una lejana música
y en los bordes de la fuente
como dedos, las gotas acuosas
tocan las teclas del ánima,
salpica, refresca y amansa.

Qué pena los amores quebrados,
qué desdicha de soledades diversas
cuando el amor se quebranta
como una nube negra muy negra,
que de pronto, rompe y rasga
y nace una tormenta
por un "quítame ya esas pajas"

© Luis Vargas Alejo