miércoles, 27 de abril de 2016

NOSTALGIA INACABADA


Insisto, porque en algún momento
las horas serán más pequeñas
y volverás, lo sé.

Siempre quisiste ahorrar en tiempo,
pero hoy llueve
y las gotas chapurrean,
escurriendo su voz
por el cristal.

He abierto el paraguas de colores,
el mismo que me resguardó
de los versos grises en aquellas tardes
y ya lo ves, cada vez, más calada...

Sí, vuelvo a voltear la arena
del reloj, que detuve
la última noche que pasé a tu lado,

aún con miedo a amarte
y no tenerte,
cuando tropiece
con el fin.

Begoña M. Bermejo