domingo, 24 de abril de 2016

LOS DÓLMENES POÉTICOS



Me ponen nervioso los que escriben poemas
y tienen un amigo editor
al que le paga bien para que se los edite
y luego va por la calle con su libro bajo el brazo
buscando un club donde leer sus poemas
le escuchen, le aplaudan y le llamen artistazo.

Ese editor, le hace ganar premios,
y en poco tiempo, se convierte en famosillo
con poemas como este:

¡Añoro los dólmenes
porque son altos, grandes y macizos!
alminares de magia,
como piedras con misterio,
que sólo les sujeta el tiempo y la poesía,
pero si se caen, aplastan.

© Luis Vargas Alejo